El cristiano homosexual

El cristiano homosexual

viernes, 9 de mayo de 2025

Una carta abierta, a proposito del testimonio tan conocido de Carlos Cataria "Ex-homosexual"

 

📜 Carta abierta:

A los hermanos y hermanas que han vivido una experiencia de conversión, pero aún luchan con su orientación sexual

Querido hermano o hermana en Cristo:

Escribo estas palabras con el corazón abierto y lleno de compasión, porque sé que lo que vives es profundo, complejo y muchas veces silencioso. Has conocido el amor de Dios. Has sentido su perdón. Has experimentado libertad espiritual. Tal vez por primera vez, sientes que puedes respirar.

Pero también es posible que dentro de ti todavía vivan preguntas sin respuesta, deseos que no se han desvanecido, o una historia que no ha terminado de sanarse. Y desde ese lugar, lleno de anhelo por agradar a Dios y demostrar fidelidad, tal vez estés considerando dar un paso que, aunque noble en apariencia, podría no ser justo para ti… ni para otros.

Me refiero a casarte con alguien del sexo opuesto, formar una familia y presentar esa estructura como evidencia de tu redención.

Antes de continuar, déjame decirlo claro:
Dios te ama.
No estás solo.
Y no necesitas demostrar nada a nadie para que su gracia sea real en ti.

🧠 No confundas represión con libertad

La paz del Espíritu no se manifiesta solo en lo externo, sino en una integración interior entre lo que vives, sientes, piensas y crees. Si dentro de ti sigue existiendo un deseo persistente que no has podido transformar, casarte no lo eliminará. Solo lo ocultará. Y con el tiempo, podría traer dolor a personas inocentes: tu esposa, tus hijos, tú mismo.

El testimonio más poderoso no es el que “parece ideal”, sino el que vive en la verdad con Dios, aunque no encaje con los moldes que otros esperan.

🙏 Dios no exige que aparentes lo que no eres

Cristo no murió para que fingieras una identidad heterosexual o una estructura conyugal. Murió para que fueras libre, íntegro, amado, redimido en espíritu y verdad, aunque aún estés en proceso. El Reino no está reservado solo para los que se casan y tienen hijos. Está abierto para todos los que aman a Dios con un corazón sincero, incluso si su vida no es convencional.

🕊️ Hay otras formas de vivir fielmente

La castidad puede ser un camino, pero no el único. La amistad profunda, el servicio comunitario, el acompañamiento espiritual, o incluso un pacto de vida no tradicional pero ético y fiel —pueden ser expresiones válidas del amor redimido. La fidelidad a Dios no necesita disfrazarse de “normalidad” para ser verdadera.

💔 No pongas sobre otros una carga que no puedes sostener

Casarte con alguien que no deseas afectivamente o sexualmente puede parecer un acto de fe. Pero si dentro de ti no hay verdad, puede volverse una cruz injusta para quien te ama de buena fe. Y para los hijos que vengan, puede sembrar confusión emocional, silencio, inseguridad.

No es falta de fe reconocer tus límites. Es sabiduría.
Y la sabiduría también es de Dios.

🌱 Hay espacio para ti en la Iglesia

Aunque hayas sido herido, Dios no te rechaza.
Aunque no encajes en los moldes, Jesús sigue comiendo contigo.
No necesitas construir una familia para entrar en el Reino. Tú ya perteneces a la familia de Dios.


📣 Una exhortación con esperanza

Si sientes que Dios ha comenzado algo en ti, déjalo madurar. No lo apresures.
Busca acompañamiento. Habla con alguien sabio. No tomes decisiones definitivas desde la emoción, el miedo o la presión religiosa.

Y si ya diste ese paso —te casaste, tienes hijos— entonces entrégale ese nuevo camino al Señor con humildad, verdad y rendición. Dios puede restaurar y acompañar también allí, pero no te niegues a ver ni a escuchar tu alma.

"El que quiera salvar su vida, la perderá; pero el que la pierda por causa de mí, la hallará."
(Mateo 16:25)

No es fingiendo una vida perfecta como se honra a Dios, sino rindiendo toda tu vida real —con heridas, luchas y preguntas— a su gracia perfecta.

Con amor en Cristo y esperanza para tu caminar,
Un hermano que también busca vivir en verdad

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